Logo Aragon Sport

El primer periódico multimedia del
deporte en Aragón
Logo Facebook Logo Twitter



Logo El Último Pase

Una apuesta y otros vicios

Por primera vez en toda la temporada, la alineación del Real Zaragoza invitaba a pensar en el balón como protagonista principal del encuentro. El centro del campo resume las intenciones de un técnico y Víctor Muñoz le dio la vuelta al libro de estilo que estrenó en su primer encuentro en La Romareda. En parte obligado por la sanción de Arzo, pero convencido de la incapacidad física de Paglialunga, apostó por dar el mando en la sala de máquinas a futbolistas que se sienten a gusto con el balón y el equipo lo agradeció, al menos, hasta que duró la gasolina. No es casual que Luis García o Barkero, llamados a marcar la diferencia en la categoría, disputasen sus mejores minutos del curso.
 
Sin embargo, esta leve mejoría no fue suficiente para ganar al penúltimo clasificado. La era Muñoz aún arrastra muchos vicios adquiridos durante los últimos meses. Algunos imposibles de erradicar por completo, como el paupérrimo nivel físico, y otros muy difíciles de subsanar como el terror que produce cualquier balón que vuele por las cercanías del área. Ni siquiera ha de entrar, como demostró Quiroga con un cabezazo imposible que ni Laguardia ni Leo Franco imaginaron, pero en este Real Zaragoza debe esperarse cualquier cosa por surrealista que parezca. Incluso un escudo sin el león.
 
Y hay un tercer factor, tan tradicional a lo largo del año como los otros dos, pero más fácil de eliminar: los inicios de partido. No sé quién fue exactamente, pero en aquellas remontadas del Real Madrid durante los años 80 alguien dijo en el vestuario que era obligatorio ser los primeros en disparar a puerta, en sacar un corner y en cometer una falta. Se trataba de una forma de decirle al rival quién manda y quién va a dominar el partido. Pondría la mano en el fuego por que este hecho no se ha dado en más de tres ocasiones a lo largo de este campeonato.
 
A este Real Zaragoza falla en los momentos en que se deciden los partidos: le cuesta imponerse en los primeros minutos y no llega con fuelle a los últimos. El próximo domingo, la elección de Víctor Muñoz en el centro del campo aclarará cuál es la apuesta que más le convence. Un resultado positivo podría variar el ánimo de un vestuario necesitado de un empujón que le ayude a creer en una idea y combatir sus vicios. 

Añadir nuevo comentario